
Editorial Revista Insurrección N° 1035
Comando Central (COCE)
Crecen las crisis y los conflictos en el mundo, tendencia a la degradación que impacta a Colombia, interrogando a sus fuerzas políticas y sociales, sobre, si dejarse arrastrar hacia mayores calamidades o luchar por lograr un mejor país y un mundo mejor.
Los imperialistas van por los bienes naturales y riquezas de los países del Sur Global, porque con la mayor expoliación del planeta pretenden menguar su crisis. La intervención imperialista y el sometimiento que persiguen, no se puede naturalizar, por más que los proclamen con la mentira, la intimidación y la fuerza; este decadente viejo orden, nunca va a poder sepultar lo que ha ganado la humanidad, en Tratados internacionales de respeto a la dignidad de las personas, las naciones y el planeta. Un mundo mejor se construye con la cooperación y el esfuerzo común, en un nuevo orden multipolar y policéntrico.
La crisis estructural de nuestro país la resolvemos dando la voz al pueblo, activándolo como poder constituyente, para que la soberanía popular defina los cambios de fondo que requerimos y se comprometa a concretarlos en un proyecto de nueva nación y nuevo gobierno. La amplia participación de la mayoría en debatir sobre los cambios que desea para Colombia, va más allá de la época electoral y más allá de los límites del sistema de partidos. Este es el camino de realizar la solución política del conflicto, es el camino de construir la paz.
La plutocracia imperialista y las élites que los siguen en el país, difaman por sus empresas de comunicación, de las posibilidades de cambio a favor de la mayoría, por esto le hacen propaganda a la economía mafiosa imperante y al régimen mafioso que la resguarda; por esto, se oponen a que Colombia busque su fortaleza económica, sin basarse en los ilícitos del narcotráfico y de la corrupción estatal; por esto, se oponen a sacar la violencia de la política; y por esto no les importa que aumenten los millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan.
El poder capitalista solo persigue el lucro de los megarricos. La crítica al sistema apunta a buscar un orden social post capitalista, que sirva a la mayoría y sea respetuoso de la Madre Tierra; con esta meta de futuro, es que debemos desarrollar el esfuerzo por un proyecto de nueva nación colombiana, liderado por un nuevo gobierno popular, democrático y anti imperialista.
