
En Colombia el pueblo y sus líderes siguen sufriendo y resistiendo al exterminio por parte de las bandas estatales y paraestatales, en los diferentes territorios, con la complacencia y apoyo de las fuerzas militares y el gobierno nacional, confirmando una vez más que el paramilitarismo en Colombia es política de Estado. Casos más concretos en el sur de Bolívar, Magdalena medio, Catatumbo, Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Choco.
En respuesta a la profundización de este plan contrainsurgente y la agresión imperialista que sufre la región, acatamos la orden de nuestra Dirección Nacional de paro armado Nacional de 72 horas, que inicia el día 14 de diciembre del 2025 a las 6 am y termina el 17 de diciembre del 2025 a las 6 am.
Informamos a los habitantes de las ciudades de Cúcuta, Barrancabermeja, Madellín, Bogotá, Cali, Popayán y sus áreas metropolitanas y rurales, evitar mantenerse cerca a instalaciones, vehículos, motocicletas de
unidades policiales y militares. Hacemos el llamado a las empresas de transporte público y comercio en general, a que suspendan sus actividades durante los días de vigencia del presente paro armado.
Frentes Urbanos:
Carlos German Velasco Villamizar, Reinaldo Ardila Gómez,
Resistencia Yarigui, Luis Fernando Giraldo Builes, Jorge Eliecer Gaitán, Omaira Montoya Henao y 4 de Julio.
¡Colombia… para los trabajadores!
¡Ni un paso atrás… Liberación o Muerte!
FRENTE DE GUERRA URBANO NACIONAL
COMANDANTE EN JEFE CAMILO TORRES RESTREPO
EJÉRCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL
Ciudades de Colombia
Diciembre de 2025

Buenos días.
Les escribo desde el municipio de Alpujarra, Tolima, para poner en su conocimiento una situación grave que venimos padeciendo desde hace casi dos años. Un grupo de personas ha estado exigiendo dinero a nombre de ustedes, sometiendo a la comunidad a constantes amenazas, agresiones, robos y extorsiones.
Estas personas actúan de manera agresiva y grosera al momento de exigir los pagos. Cuando no contamos con dinero, nos obligan a entregar animales (gallinas, cerdos, etc.), electrodomésticos como planchas o licuadoras, o herramientas de trabajo como guadañas. En época de cosecha, exigen una cuota adicional en café a quienes lo cultivan.
Cabe resaltar que estas exigencias solo se hacen a personas de escasos recursos. A los habitantes más ricos del municipio no se les cobra ninguna cuota; por el contrario, estas personas protegen sus propiedades y permanecen pendientes de ellas. Al resto del pueblo se nos exige el pago bajo amenaza de sufrir daños.
No utilizan camuflado, pero se movilizan en motocicletas. Usan sudaderas sobre la ropa, busos negros de manga larga, guantes y gorra; al llegar a las fincas se cubren el rostro con pasamontañas y gafas. A pesar de ello, la comunidad sabe quiénes son.
Uno de ellos, conocido como el Negro Duran, llegó hace varios años, presuntamente desde Cali, aunque al parecer proviene del Cauca, de donde habría salido tras violar a una menor. Él fue el primero en llegar a Alpujarra y luego trajo a los demás. Poseen una pequeña finca muy cerca del pueblo, adquirida con el dinero obtenido de estas extorsiones. En dicha finca almacenan los bienes recolectados para luego venderlos y, además, funciona como expendio de droga.
La persona encargada de la finca es Sandra Lorena Caicedo Rodríguez, en complicidad con su madre María Rodríguez y su padrastro May Bolaños. La madre es una mujer de edad avanzada y el padrastro es un hombre muy joven, él dice que fue militar o que pagó servicio, no se sabe, pero lo que si se sabe es que fue paramilitar. Bolaños junto con otra persona se encarga de recopilar información sobre las fincas y de cobrar las cuotas.
A esa finca no ingresa la Policía, únicamente el Ejército. Cada vez que el Ejército hace campamento cerca, ingresan a dicha finca, utilizan los baños, preparan comida, ponen música y se observa el ingreso de mujeres y niñas. El hecho de que el Ejército entre a esa finca genera aún más indignación y miedo en la comunidad, pues nos sentimos completamente desprotegidos y con la sensación de que todos están del lado de ellos, quizás porque pueden ofrecer cosas que un campesino trabajador, respetuoso y humilde no puede.
De la droga se encarga Carrillo, un bisexual del pueblo, cuñado de Sandra. Él vende drogas a niños de la escuela y del colegio. Muy pocos niños se han salvado de las garras de este personaje, quien los obliga a consumir. Nadie hace nada, y los padres que son conscientes de esta situación y quieren proteger a sus hijos prefieren abandonar el pueblo. Carrillo vive en otra finca más alejada, donde almacena y cultiva la marihuana que vende. Desde el año pasado se comenta que también está vendiendo otras drogas, incluso bazuco, a los jóvenes. Lamentablemente, este personaje ya ha destruido a gran parte de la juventud del municipio.
En el municipio también se han presentado graves casos de agresiones contra niños. Algunas familias se han atrevido a denunciar, pero los responsables no son juzgados, ya que las víctimas y denunciantes son presionados por quienes dicen actuar en nombre de ustedes. Los agresores han sido finqueros con grandes patrimonios y pensionados que regresan de Bogotá, quienes compran propiedades para venir los fines de semana. Sandra y su madre facilitan el contacto con menores, las convencen de visitar las casas de esos señores y allí son agredidas; posteriormente, las amenazan para que no digan nada.
Toda la comunidad es consciente de lo que está ocurriendo, pero no podemos hacer nada. No contamos con recursos ni protección, y estas personas parecen estar respaldadas por hacendados del municipio, por personas con negocios (compras de café, ferreterías, bombas de gasolina, entre otros), ex-alcaldes y por personas vinculadas a la Alcaldía.
Estamos cansados y desesperados ante esta situación. Por ello, con todo respeto, y también con un poco de temor, les solicito lo siguiente:
– Si estas personas pertenecen realmente al ELN, les ruego que asuman la responsabilidad por sus actos y tomen las medidas necesarias para detener los abusos y daños que están causando.
– Si no hacen parte de su grupo, les pido que nos lo confirmen de la forma que consideren posible, indicándonos claramente si tienen o no relación con ustedes, o si simplemente se están haciendo pasar por miembros del ELN.
Siendo realistas, aun si no pertenecen a su grupo, la comunidad no tiene medios para defenderse. Por ello, solicitamos su orientación y apoyo para encontrar una salida a esta situación. Las personas tienen miedo, pero yo, de manera personal, me comprometo a colaborar en todo lo que esté a mi alcance.
Espero una respuesta y una intervención que nos permita vivir con dignidad y sin temor.
Pueden escribirme a mi correo huevoscriollosaa @ gmail.com