Por: Comando Central (COCE)

El levantamiento en curso constituye una Primavera colombiana que busca transformaciones radicales para la vida digna del pueblo, coloca en crisis al régimen neoliberal que sobrevive atacando a la gente como un Enemigo Interno y se reproduce con la fallida Guerra contra las drogas.

Mientras el pueblo avanza logrando sucesivas victorias, el caudillo retrocede y recrudece la desalmada agresión a los manifestantes, quienes decididos de ir hasta el final responden con furia a la represión de la tiranía, en un escalamiento que deja un reguero de víctimas en medio de un ambiente de destrozo de bienes y recursos, que puede desembocar en un ‘sangriento escenario de escombros’; desenlace que enciende el debate nacional sobre las causas, los culpables y las soluciones de esta tragedia que supera otros momentos de crisis de los últimos 70 años.

Algunos culpan a uno u otro Ministro, otros centran la crítica en Duque y casi todos atribuyen a Uribe la responsabilidad de esta crisis, con lo que la supuesta solución estaría en sacar a estos personajes del escenario político, operación que cambiaría un fusible achicharrado y lo reemplazaría por otro para que la maquinaria del régimen siga andando; por esta vía la derrocada Reforma Tributaria volvería a aparecer con nuevo nombre, como quien ‘cambia de traje a una momia’, maniobra que aplazaría la solución de la crisis y lograría que el levantamiento popular renazca con más fuerza.

La capacidad de esfuerzo y sacrificio del pueblo colombiano acuñado en innumerables luchas y penurias, brota ahora con tenacidad, lucidez y valentía para derrocar al régimen mafioso y con ello sepultar la economía al servicio de los banqueros chupasangre, cambiar el Estado que se niega a brindar servicios públicos, da trato de Guerra a la protesta social, destruye el Proceso de Paz y alienta Guerras contra pueblos hermanos.

Los encargados del planeamiento estratégico en Washington deben recordar la política de ser un Buen Vecino, en vez de seguir patrocinando a un régimen Genocida como el de Uribe, porque crecen los sectores políticos que rechazan que ustedes sigan usando a Colombia como peón de sus Guerras perpetuas, convencidos que lo único que hace viable a Colombia como Nación es una paz con justicia social, democracia y soberanía.

Editorial de la Revista Insurrección No. 792