Por: Joseph Velasco Torres

En las últimas semanas, previo a las elecciones presidenciales ha surgido nuevamente el polémico debate de las pensiones, un tema bastante enredado desde lo técnico, con visiones diferenciadas, interpretaciones opuestas; y variados intereses económicos y políticos de por medio. ¿Quiénes pierden?: Los jóvenes que no se pensionarán y los viejos que siguen luchando por tener y sostener su pensión.

1. El Sistema pensional no solo tiene que ver con la mesada de la vejez.

Diferentes candidatos presidenciales se han referido al tema a menudo tocando elementos específicos y superficiales, otras personas como los técnicos o a quienes denominan expertos en el tema, al final no encuentran cómo explicar de la mejor manera la situación del sistema pensional, dejando a la gente cada vez más confundida.

El debate se expresa en la contradicción de dos sistemas: El Régimen de Prima Media (RPM) que administra Colpensiones (entidad pública), donde los aportes van a un fondo público con la idea de financiar las pensiones de los viejos; y el Régimen de ahorro individual con solidaridad (RAIS) que es es administrado por las Agencias de Fondos de Pensiones (AFP´s, entidades privadas), donde la persona hace sus aportes a un fondo propio que administra la entidad , y su pensión dependerá de los aportes hechos por la persona.

Así, mientras un sistema trata de ser público y colectivo (RPM), el otro pretende individualizar el ahorro focalizado en el ingreso de la persona. Los dos tienen problemas de estructura si se analizan aisladamente del contexto laboral colombiano. Por eso, no es un debate que tenga que ver solamente con aportes y mesadas.

Hay un acuerdo casi generalizado en que “los sistemas pensionales son deficitarios por naturaleza”, y se traslada la responsabilidad de financiación al gasto del Estado para sostener esos déficit. El problema está cuando los Estados no tienen la capacidad de financiar dichos déficit crecientes de los sistemas pensionales por el crecimiento demográfico, el aumento de los pensionados con la expectativa de vida en aumento y las excesivas pensiones que ciertas personas obtienen por la desigualdad de ingresos existente.

En el caso colombiano, el Estado es quien financia parte del sistema de régimen de prima media (el público), focalizado en Colpensiones; por lo que optan por deshacerse de esa responsabilidad, ahorrar recursos que hacen insostenible un sistema y le entregan la responsabilidad a un privado como las AFP´s. Una alternativa peor que la inicial, porque se desvía de la naturaleza y objetivos de un sistema de pensiones, que es “Garantizar a la población el amparo contra los contingentes de la vejez, invalidez o muerte”[1]. Y, desde que las pensiones se tramiten desde la lógica del negocio empresarial, este objetivo deja de ser prioritario, para centrarse en las ganancias, análisis costo-beneficio, donde los aportantes y quienes se pensionan dejan de ser prioritarios,y están por debajo de las comisiones de las AFP´s.

Podríamos pensar que los sistemas pensionales no sean deficitarios por naturaleza si no se analizan aisladamente de la estructura social y económica de nuestro país. En primera medida, porque los sistemas se vuelven deficitarios cuando por otro lado no se garantiza el empleo, los ingresos y la estabilidad laboral; es decir, el sistema de pensiones tiene que ver y está estrechamente relacionado con la estructura laboral, y casi la mitad de los trabajadores de nuestro país laboran en la informalidad*, es decir, sin garantías de empleo, con bajos salarios e incertidumbre laboral.

Hoy en día una buena parte de los jóvenes son trabajadores cuenta propia, laboran en la informalidad en sectores como el comercial y de construcción, la brecha de empleo de mujeres vs hombres aún es amplia, desaprovechando el potencial de empleabilidad del componente femenino; y el desempleo alto como variable constante de los análisis económicos, se sostiene. Por lo que lógicamente el sistema pensional será deficitario, cuando el mecanismo supone que los jóvenes desde la lógica colectiva y solidaria, financien las contingencias de los viejos de su sociedad.

Sin embargo, en esta sociedad fragmentada y con cada vez intentos de individualización de las personas, reforma tras reforma se pretende aislar e individualizar más; esa es la naturaleza del RAIS (régimen privado), que de solidaridad solo tiene la palabra en el nombre. Pues allí, su pensión depende de cada quien, es decir, lo que aporta recibe cuando se pensione, es poner a cada quien a luchar por las garantías de su vejez. Por eso, en este régimen aportan quienes medianamente tienen cierta estabilidad laboral e ingresos altos, un porcentaje bajo de la fuerza de trabajo colombiana.

Además de todas estas deficiencias, el Estado sigue financiando los 2 regímenes, es decir, tras de que financia el déficit de Colpensiones, ayuda a las AFP´s a hacer negocio, eso es prácticamente subsidiarlos.

En síntesis, sí se deben hacer reformas pensionales articuladas con reformas laborales, pero no como lo proponen ASOFONDOS, ni ANIF, ni el gobierno de Duque que va de salida. Ellos han pretendido eliminar progresivamente colpensiones argumentando su insostenibilidad y darle más poder a las AFP’s para incrementar el negocio. Este es un debate que debe pasar por la sociedad colombiana, ya que tiene que ver también con la visión de país que se tiene, de la correspondencia entre las generaciones, de la colectividad, la solidaridad y muchos otros aspectos de las relaciones y cómo se organiza una sociedad con sus instituciones. Pero primero, quienes nos vemos afectados debemos entenderlo, si no, el debate seguirá en superficialidades como lo impulsan los candidatos presidenciales en función de los votos, y en una maraña de términos técnicos del público especializado de los privados.

2. Las pensiones son un negocio jugoso para los poderosos grupos económicos del país.

Otro aspecto que alimenta la crisis estructural de los sistemas de pensiones en nuestro país, es que el remedio que propusieron hace años fue peor que la enfermedad: Y fue otorgarle a los privados la gestión de las pensiones de los colombianos, pues a partir de allí la pensión empezó a ser evaluada en términos del análisis costo-beneficio de una empresa.

Según la legislación colombiana, son cuatro las AFP´s que están autorizadas para administrar y gestionar las pensiones de los colombianos, estas son: Porvenir, Protección, Colfondos y Skandia.

Porvenir está asociada al grupo AVAL de Luis Carlos Sarmiento Angulo, Protección a Bancolombia, el grupo Sura y los nuevos recientes multimillonarios del grupo de Jaime Gilinski, Colfondos pertenece a Scotiabank del grupo Mercantil Colpatria; y Skandia pertenece al grupo Old Mutual que son capitales asiáticos en nuestro país. (Ver red de la imagen 1).

 

Imágen 1. AFP´s y los grupos económicos detrás.

Elaboraciones e investigaciones propias

En la revista Insurrección 836 del 28 de Marzo[2], el equipo investigador publicó una tabla evidenciando las altas comisiones que cobran las AFP´s por administración, seguros provicionales y fondos de garantías, que en los totales acumulados de las 4, dan un promedio de 6,43%. Aquí, podemos entender cuál es el afán de eliminar Colpensiones y fortalecer el negocio privado, ya que incluso el 85% del ahorro pensional en el RAIS está concentrado en las AFP´s Porvenir y Protección[1], es decir, en dos de los señores que representan a los grupos económicos maś poderosos del país.

Entonces, tras de que el Estado financia con fondos públicos un negocio de millonarios, sus administradoras de pensiones cobran altas comisiones, y funcionan como un monopolio económico, los intereses que persiguen hacen cada vez más insostenible al sistema de pensiones en general.

Adicional a esto, recientemente se amplió el debate por las propuestas de Gustavo Petro sobre las inversiones en infraestructura de recursos de las pensiones. Días después ¿Qué hicieron las AFP´s?: Anunciaron la inversión de $4,5 billones en infraestructura por parte de los fondos de pensiones, lo que es una jugada inteligente para desactivar las propuestas del candidato que puntea en las encuestas, y que a su vez generó preocupación en ciertos sectores que no fueron visibilizados por los medios. ¿Qué hay detrás de esto? Que casi todas las administradoras de los fondos de pensiones son propiedad de bancos. [3]

Porvenir—>es del grupo AVAL que tiene propiedad de bancos como AV villas, Banco de Bogotá, entre otros.

Protección —> es de Bancolombia.

Colfondos–→es de Scotiabank-Colpatria.

Este hecho lo registra bien Guillermo Franco en su columna El ‘yo con yo’ de los fondos privados de pensiones y sus riesgos[3], utilizando las palabras de Aurelio Suárez en una de las transmisiones de Blu Radio. Pues los fondos privados anuncian inversión en infraestructura, la cual la hacen por medio de los bancos a los que pertenecen, y esos mismos bancos son quienes tienen los proyectos de infraestructura. En conclusión, los mismos grupos económicos se benefician, ya que son dueños de una serie muy amplia de sectores de la economía.

Como las pensiones son un negocio jugoso para las AFP´s, por eso ASOFONDOS (Asociación Nacional de Administradoras de Pensiones) siguiendo intereses económicos, siempre ha propuesto acabar con Colpensiones, pues esta entidad paga el 83% de las pensiones en Colombia, lo que les representaría multiplicar ampliamente sus ganancias si los aportantes, en el caso de ya no existir Colpensiones, se trasladaran a las AFP´s.

3. La desigualdad de los ingresos se expresa también en el sistema pensional.

Un tercer factor que afecta al sistema de pensiones, especialmente al RPM, es que las personas de salarios muy altos, a menudo aprovechan para garantizar sus pensiones excesivamente altas por medio de la captación de los subsiodios estatales a las pensiones, el 20% más rico de las personas son quienes se pensionan y reciben el 80% de los subsidios del Estado, así como millones de personas de bajos salarios se quedan sin pensión; y el otro 80% de los que se pensionan con salarios bajos, recibe el 23% de los subsidios del Estado [4]. Esto es un vacío de un régimen que pretende fondos colectivos y solidaridad, pero los intereses individuales y la falta de regulación lo deforman.

Los trabajadores con empleos formales y salarios estables alcanzan una pensión, las personas con salarios muy bajos y caracterizadas como pobres, no se pensionan y reciben el subsidio de 80.000 pesos del programa Colombia Mayor, quienes quedan entre esos dos extremos no logran ni la pensión, ni el subsidio, porque no alcanzan los ingresos suficientes y tampoco alcanzan a ser caracterizados como pobres, esta es la mayor parte de la población[4].

Propuestas para el debate de la sociedad y los cambios que se requieren.

Para avanzar en una discusión profunda que garantice cambios y beneficios para las mayorías, la reforma pensional debería enfocarse en resolver los siguientes problemas:

1. Regular El Régimen de Prima Media y establecer límites mediante un umbral establecido, para quienes cotizan con salarios muy altos, así como las personas de mayores ingresos deben aportar más a la tributación de un país, sus pensiones deben bajar en proporciones sin que implique afectar su bienestar y garantías en la vejez.

2. Eliminar el RAIS y el negocio de las pensiones donde participan los multimillonarios del país, así se retoman los objetivos sociales del sistema pensional. El análisis económica debe hacerse en perspectiva de los público, ya que son asuntos de la sociedad, no de empresarios. En otros casos, existen propuestas como las de FEDESARROLLO en las que el sistema sería uno mixto, ideas que también tendrían que discutirse.

3. La Reforma laboral debe hacerse con garantías para el sistema pensional, fundamentada en pilares de formalización, estabilidad laboral, responsabilidades de las empresas y salarios reales que impulsen la economía. Los componentes que funcionan como mecanismos de tercerización y desprotección laboral como el trabajo por horas, el tele-trabajo con cargas al trabajador y la eliminación de los costos no salariales (Ejemplo: subsidios de transporte) a las empresas, no pueden contemplarse. Pues los sistemas laboral y pensional dependen mutuamente el uno del otro, y debe haber coherencia para que jóvenes y viejos tengan oportunidades y garantías en la sociedad.

Referencias:

[1] El Sistema de Pensiones en Colombia: https://razonpublica.com/sistema-pensiones-colombia/

[2] ¿Quién arreglará el Sistema General de Pensiones?: https://eln-voces.net/quien-arreglara-el-sistema-general-de-pensiones/

[3] El “yo con yo” de los fondos privados de pensiones: https://www.larepublica.co/analisis/guillermo-franco-2773812/el-yo-con-yo-de-los-fondos-privados-de-pensiones-y-sus-riesgos-3342537

[4] Pensiones y Desigualdad: ¿Por qué es importante reformar el sistem?: https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/re-imaginemos/pensiones-y-desigualdad-por-que-es-importante-reformar-el-sistema/

* La tasa de informalidad laboral se ubicó en 44,8% para Marzo de 2022, según el DANE.