Club Campestre tierra de ricos, paraíso ejidal
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Por: Victoria Montoya, corresponsal de Antorcha Estéreo.

¿Qué es un ejido?: Son terrenos, rurales o urbanos de uso común otorgados al municipio para beneficio de la comunidad que más lo necesita. Sin embargo, a lo largo de historia, han sido terrenos ocupados a mano de privados y ricos, apropiando espacios que podrían ser para vivienda, educación, recreación y cultura para el pueblo.

En Cali, hacia la calle 5ta que se convierte en 100, cerca de Holguines Trade Center encontramos uno de tantos predios ejidales: El Club Campestre. Predio que se encuentra en terrenos que históricamente han sido objeto de debate debido a su origen. Su carácter ejidal fue otorgado por sentencia final del Virrey Manuel Flores en 1779, debido a las denuncias del Escribano del Cabildo, Don Luis de Maceda, quien se quejó del robo de tierras a manos de pocas familias de la “casta blanca”. Los Personeros representantes legales del Municipio, de ese tiempo, registraron el patrimonio público ejidal municipal, imprescriptible, inajenable e inembargable. Sin embargo, después de más de 250 años, dicho predio sigue a manos de privados usurpadores de tierras campesinas.

De acuerdo a investigaciones del Ingeniero Claudio Borrero Quijano, en actas del antiguo Cabildo de Cali, que datan del año de 1853, se evidencia cómo la “Hacienda San Joaquín” (actual Club Campestre), fue uno de los sitios de reunión de las familias más adineradas de la sociedad caleña, pasando a manos de las familias Cayetano Barona, Gonzalo Barona, Juan de Dios Borrero, Teresa Borrero Sinisterra, Pablo Borrero Ayerbe (primer gobernador del Valle, 1910) y Elodia Vásquez de Posso, quien para 1930, le alquila a la sociedad Club Campestre de Cali S.A parte de la hacienda San Joaquín y vendida en 1934 al mismo Club.

El Club Campestre, fue fundado por Thomas Fagan, un banquero norteamericano gerente nacional de City Bank y siete empresarios del Valle del Cauca, quienes a nombre del gran capital y para el disfrute de “la gente de bien”, deciden construir una gran cancha de Golf con diferentes tipos de espacios de encuentro, convirtiéndose así desde los años 30, en el lugar predilecto para la realización de reuniones entre banqueros, empresarios, presidentes y militares.

Actualmente, el Alcalde de Cali, Alejandro Eder (2024-2027), descendiente de los Eder, empresarios fundadores de Ingenios Manuelita S.A, fiel a sus principios coloniales y de usurpación de tierras, mediante la Resolución del 1 de agosto del 2024 le otorgó la exoneración y devolución del impuesto predial al Club Campestre de Cali, entregándole $2.242.879.250 de pesos por impuestos de los años 2020 al 2023, argumentando que dicho predio es un Bien de Interés Cultural (BIC) además de exonerar al 100% sus impuesto, de un predio que cuenta con más de 1.500.000 m2 a mano de ricos. Este hecho muestra, una vez más, el interés de la clase política oligarca, a quienes no les importa pensar en las personas empobrecidas, vulneradas que luchan día a día por una vivienda y vida digna. El Alcalde Alejandro Eder solo gobierna para los ricos de la ciudad.

La ocupación de extensas áreas de tierra por entidades privadas como el Club Campestre e ingenios azucareros resalta las desigualdades en la distribución del suelo urbano en Cali. Mientras que una parte significativa de la población carece de acceso a viviendas dignas y servicios básicos, grandes extensiones de tierra se destinan a usos exclusivos de las familias más adineradas, para al servicio de multinacionales, empresas azucareras y su recreación. De acuerdo a organizaciones sociales, en Cali, más de 1.000 familias se encuentran sin un espacio digno para vivir y aproximadamente 11.533 hogares (DANE, 2018) no cuentan con un techo. Esto sin contar las cientos de personas que son víctimas del despojo urbano producto del modelo de planificación urbanística que prioriza al mercado y no a la gente (Como por ejemplo lo que sucede en Ciudad Paraíso). De acuerdo al índice Gini que mide la desigualdad, se revela que después de Antioquia, el Valle del Cauca es el 2do departamento con más concentración de propiedad de la tierra en Colombia.

Tomamos el ejemplo de las organizaciones sociales, campesinas, étnicas y populares que luchan por tierra y territorio digno. Quienes se organizan y forjan territorios en campos y ciudades para la paz con justicia social.


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