Ley de protección a las mujeres buscadoras de desaparecidos
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Por: Margarita Gómez, corresponsal de Antorcha Estéreo.

“No habrá fosas suficientes para callarnos a todos”

El pasado 4 de abril, se aprobó en el Senado en un último debate el Proyecto de Ley No. 242 de 2022, que otorga el reconocimiento como constructoras de paz y sujetos de protección a las mujeres y personas buscadoras de víctimas de desaparición forzada. Además, la ley también establecerá el 23 de octubre como Día Nacional de Reconocimiento a las Mujeres y Personas Buscadoras de Víctimas de Desaparición Forzada, dando también garantías de acceso a sus derechos fundamentales.

La ley pasará entonces por conciliación y está enfocada en dos aspectos: por un lado, reconocer la labor de las mujeres que buscan a sus familiares víctimas de desaparición forzada como sujetas políticas que aportan a la construcción de paz y por otro lado, ordenar que se les garanticen sus derechos y condiciones de vida digna.

La desaparición forzada como otra de las consecuencias del conflicto armado que seguimos enfrentando en nuestro país, ha cobrado la vida no solo de las víctimas directas sino también de los familiares que en su búsqueda por la verdad han sido silenciados y silenciadas. Sin embargo, las familias y en especial las mujeres se han negado a olvidar, en medio de una sociedad con amnesia colectiva.

A pesar que en nuestra constitución de 1991, el artículo 12 dice que “nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”, la realidad de nuestro país es otra. A diario las familias siguen en búsqueda de sus hijxs, hermanxs, esposxs… y son silenciados por un sistema, por los genocidas que quieren seguir estando en el poder, que no quieren que esta realidad pueda ser cambiada.

Que hoy las mujeres buscadoras de sus familiares desaparecidos, sean reconocidas como sujetas políticas deja un precedente para seguir en la construcción de una justicia social, una justicia donde sigamos transformando la realidad donde cambien las razones y causas de este genocidio contra el pueblo colombiano, contra los históricamente excluidos.

La desaparición forzada es una práctica de la que no solo hemos sido víctimas en nuestro país, sino en latinoamérica y el mundo. Cientos de casos de desaparición, por pensar diferente, por rechazar la injusticia y la desigualdad. Y ahora como las madres de la plaza de mayo en Argentina, que enfrentaron al genocida y fascista sistema, las madres colombianas podrán dignificar su búsqueda.

Frente a estas condiciones y en medio de este conflicto, no solo el avanzar por medio de la lucha popular sino también desde legislación a favor de lo más desprotegidos, podrán ser caminos que en su conjunto nos acerquen hacia modelos de vida distintos, hacia una justicia social real.

En medio de esta amnesia, de este silencio… hay cientos, miles que seguimos enfrentando a este enemigo, a este genocida que quiere mantener la desigualdad que nos está matando. Seguiremos negándonos, rebelándonos contra este sistema desde todas las trincheras, aunque nos cueste la vida. Porque la lucha organizada nos ha demostrado que otros mundos son posibles.

 


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