Por: Facundo Yariguies

La ciudad necesita urgentemente la realización del Proyecto de Modernización de la Refinería de Barrancabermeja -PMRB- el cual fue aprobado en el año 2012 por el gobierno nacional mediante el Decreto 2133 del 16 de octubre, declarando que el proyecto es de interés nacional por la importancia para la refinería de Ecopetrol.

El proyecto asegura pasar de un margen actual de conversión del 75% (conversión media) a 95% (conversión profunda o alta), que representa la refinación de productos más valiosos y en mayor volumen, lo que significa que es una alternativa que mejora el abastecimiento de combustibles del interior del país e incrementa el margen de rentabilidad de la refinería, lo cual la haría competitiva en el mercado global.

Adicionalmente el PMRB garantiza que la refinería de Barrancabermeja cumpla con las especificaciones de calidad de sus productos según las regulaciones ambientales internacionales, las cuales se harán más rigurosas a partir del 2020 en cuanto a los contenidos de azufre en los combustibles.

En palabras del mismo gobierno nacional en el mencionado decreto manifiesta que: “…se advierte que el proyecto de modernización de la Refinería de Barrancabermeja -PMRB- tiene por objeto su adecuación tecnológica con miras a incrementar la producción nacional de combustibles, asegurando de la misma manera, el abastecimiento de la demanda interna con combustibles nacionales de alta calidad, a la par de eliminar las importaciones de diésel que se realizan actualmente.”

Sin embargo, a medida que fue pasando el tiempo Ecopetrol S.A de forma irresponsable y poco seria, le ha puesto trabas al desarrollo del proyecto para justificar el atraso del mismo. Inicialmente excusó la demora por la falta de las licencias ambientales, licencias que fueron concedidas. Seguidamente, porque debía resolver la reubicación de los asentamientos humanos ubicados en Termogalán-Berlín. Luego, que debía establecer un acuerdo de armonía laboral con la Unión Sindical Obrera -USO-, acuerdo que se suscribió en donde no solo se establecieron reglas de relacionamiento obrero-patronal, sino que se aseguraron temas como empleo de mano de obra local, acondicionamiento de la red hospitalaria de la ciudad, contratación para la ciudad, etc.

Posteriormente, se argumentó la inviabilidad del proyecto si a través de ley de la república se reducía el precio de los combustibles, cosa que no ocurrió. Y finalmente, toma la decisión de suspender indefinidamente la continuidad del PMRB, a partir del escándalo de los sobrecostos en el proyecto de ampliación de la refinería de Cartagena y la coincidente caída del precio internacional del petróleo.

Recientemente el presidente de Ecopetrol Juan Carlos Echeverry Garzón, le anuncia a Barrancabermeja que: “para un eventual Plan Maestro de la refinería de Barrancabermeja PMRB, es fundamental que haya hidrocarburos, para poder refinarlos y estamos convencidos que los no-convencionales (FRACKING) son una fuente de hidrocarburos livianos que podrían ser cargados a la refinería… el PMRB y los no-convencionales se van a tejer juntos”. A todas luces un chantaje que no debe permitirse.

Ante la promesa de ECOPETROL y del presidente Santos en su campaña reeleccionista la ciudad se preparó para un gran proyecto, hizo inversiones cuantiosas en infraestructura y formación de los trabajadores, pero hoy según cifras de la cámara de comercio tiene una tasa de desempleo que supera el 23%, deserción escolar universitaria 30%, cierre de más de 1000 empresas, la informalidad desbordada, aumento desmesurado de los embargos bancarios, en fin toda una calamitosa situación producto de la guerra económica declarada contra la ciudad.

El PMRB es un pilar vital en la construcción estratégica de la ciudad, la región y la paz ya que nos permitirá reactivar la economía y el comercio, consolidar la economía petrolera y con ella apalancar el desarrollo de las energías del futuro y la diversificación de nuestra economía hacia sectores como logística, turismo, petroquímica y agroindustria.

Por estas razones Barrancabermeja se movilizó el pasado 17 de mayo en una multitudinaria marcha por las calles del puerto petrolero, donde se contaban por miles los defensores de la ciudad que hoy está en una gran crisis social y económica, el pasado 24 de octubre se convocó un cabildo abierto que arrojó como resultado la aprobación de un paro cívico por la defensa del PMRB que significa una oportunidad para la ciudad pero también es la defensa misma de Ecopetrol ya que pretenden chatarrizar la refinería y entregar ese negocio de importación de combustibles a los privados para que se lucren con miles de millones de dólares.