Por: Comando Central (COCE)

El 26 de septiembre de 2016 en Cartagena el Gobierno Nacional firmó un Acuerdo de Paz con las FARC, pero una semana después el caudillo de la ultraderecha manipuló un Plebiscito que le dijo No a este paso hacia la Solución Política del Conflicto.

Hoy cuatro años después, la extrema derecha en el poder, usando medios ilegales incluido el narcotráfico, persiste en no pasar la página de la Guerra y seguir aplicando el Terrorismo de Estado contra la sociedad colombiana, lo que se produce más de 1.100 asesinatos de líderes populares y sociales, 64 masacres solo este año, junto a la matanza de 230 ex guerrilleros que creyeron posible un Proceso de Paz, a partir de estos Acuerdos, que los llevaron a desarmarse y a reinsertarse en la sociedad, desde donde se alzaron en armas medio siglo antes.

Por fortuna, sectores importantes de la sociedad luchan por sacar la violencia de la política y propenden por cambiar los factores estructurales que reproducen el Conflicto Interno, mediante la movilización y la lucha, para superar el modelo desgastado que intenta llegar a la paz, desmovilizando a la guerrilla, sin asumir responsabilidad por los desastres de la Guerra y sin que se den los cambios y transformaciones que originan el conflicto.

La grandeza de este momento que atraviesa Colombia reside en que la lucha por la vida, por la paz y por los cambios, se encuentra en manos de la sociedad, que en importantes movilizaciones ha dicho basta a la estrategia de terror, con que la extrema derecha pretende inmovilizar a la gente que pelea por una Colombia mejor, en democracia y dignidad.

Las élites dominantes continúan con la escalada de terror de Estado, buscando por ese camino sofocar la lucha y rebeldía popular, mostrándose reacias para tomar el camino de la Solución Política al Conflicto interno. Con el Ejército de Liberación Nacional pueden seguir contando para buscar una Solución Política del conflicto, pero también, por nuestro carácter guerrillero y revolucionario es nuestro deber y obligación política respaldar y acompañar al pueblo colombiano en sus legítimas luchas y en su rebeldía, ante la agresión y la Guerra sistemática que ejercen la oligarquía y el imperialismo.

Editorial de la Revista Insurrección No. 758