Por: Walter Trejos

Se ha posicionado la ultra derecha en el país, compuesta por un grupo de personas que encarnan en gran medida las aguas uribistas y su régimen paramilitar. Los que no fueron desplazados de sus posiciones durante el gobierno de Alvaro Uribe por sus vínculos con la para política; por tanto, la mal llamada política de renovación, transición y cambio que promulgó durante los pasados comicios electorales el hoy presidente de Colombia no se logra ver claramente, por el contrario, se refleja un retroceso hacia las castas mafiosas de ultra derecha que han administrado gran parte del poder público durante las últimas décadas.

Los nombramientos que ha realizado en los últimos días no logran evidenciar una política de cambio, más bien evidencian cómo su jefe político (Alvaro Uribe Velez) realiza dos cosas: el pago de los favores políticos a quienes fueron sus aliados en la anterior campaña electoral y la reducción del papel presidencial a una simple figura representativa.

Sumado a lo anterior, se evidencia que la “experiencia” del nuevo gabinete presidencial profundiza la brecha entre aquellos que han ostentado el poder económico y político de Colombia y quienes no. Un claro ejemplo de esto es el nombramiento de Alberto Carrasquilla como Ministro de Hacienda, quien en años anteriores (especialmente durante el gobierno de Uribe, cuando también fue ministro de hacienda) propuso cobrar IVA a toda la canasta familiar y reducir el salario mínimo, pues según él este era muy alto. Cabe contrastar dicha afirmación con el 80% de los 49.292.000 millones de colombianos que viven con un mínimo o menos; o mejor aun, focalizar la pregunta a los colombianos que se concentran en las principales ciudades del país como son Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena.

Ahora bien, una de las fichas claves que implantó el ex presidente Uribe y que deja en entre dicho el proceso de implementación de lo acordado con las Farc en La Habana y los avances que ha logrado el ELN con el gobierno de Santos en los últimos años, primero en Quito, y ahora en La Habana. Esta ficha de ajedrez es Guillermo Botero Nieto, el cual fue nombrado como Ministro de Defensa Nacional1.

Botero Nieto, a lo largo de su trayectoria política ha enaltecido las principales banderas conservadoras y guerreristas, encarando un profundo odio a las clases populares e incentivando el continuismo del gremio económico que representa. Fue uno de los principales promotores del No durante el referendo del 2016 y es una de las piezas claves de la ultraderecha colombiana para volver trizas lo ya pactado, arremeter contra el movimiento social y las diferentes expresiones de la sociedad.

De igual manera, es importante afirmar que Botero Nieto ha tenido trayectoria como docente de la Universidad de los Andes y durante casi 15 años ha sido presidente de Fenalco, pero en términos de defensa nacional, sus conocimientos y experiencia son nulos. No existe ninguna experiencia en su hoja de vida que así lo acredite, bien podría pensarse entonces que, el manejo de dicho ministerio va a estar guiado por los moralismos y la supuesta recuperación del status quo a como de lugar, bajo los medios paramilitares que ya se han venido evidenciando.

Como formula de Botero Nieto se encuentra la supuesta liberal que le apuesta al mejor postor, esta es Nancy Patricia Gutiérrez, quien al igual que Botero es otra de las fichas claves de Uribe para gobernar tras su marioneta. Gutiérrez mantuvo dos investigaciones por parte de la Corte Suprema de Justicia, la primera en junio de 2008 le fue abierta por Parapolítica, por nexos con el jefe paramilitar El Pajaro, quien fue uno de los principales autores de masacres en el territorio colombiano y el desplazamiento de buena cantidad de personas en el centro del país, y la segunda, por conseguir por medio del extinto DAS información de inteligencia con carácter de reserva Nacional para atacar a sus diferentes opositores políticos.

De igual manera, también brillan algunas joyas que si bien no se reflejan en el aparato armado como una de sus banderas, si evidencian sus apuestas contra el pueblo colombiano, como es el caso de uno de los mayores ministros del Gobierno Duque, Andrés Valencia Pinzón, el cual trabajó de la mano de Andrés Felipe Arias y aunque no se le puede vincular su papel en la comisión de delitos con Agro Ingreso Seguro (AIS) si continúa defendiendo el favorecimiento a los grandes terratenientes colombianos, y nada raro sería, que se promuevan nuevamente las conductas delictivas de la mano de contratos sin el cumplimiento de los requisitos necesarios para el desarrollo de sus actividades agropecuarias. Lo anterior legalizado a partir de la implementación de las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico (ZIDRES), proyectos para la continuidad del despojo en el campo colombiano.

Las últimas dos joyas con las cuales queremos soportar nuestra tesis son: Juan Pablo Uribe (Ministro de Salud) y José Manuel Restrepo (Ministro de Comercio, Industria y Turismo), el primero es bisnieto del ex presidente Carlos E. Restrepo lo que refleja que son las mismas élites oligárquicas las cuales mantienen el manejo gubernamental del país y si bien es crítico del actual sistema de EPS (desarrollado por Alvaro Urbie en los 90’s), este considera que si es primordial y esencial el desarrollo del sector privado en la prestación del servicio de salud, siendo esto un continuismo de los padecimientos del pueblo para el acceso a uno de los servicios vitales para la preservación de su dignidad humana.

El segundo viene de la línea conservadora de Andrés Pastrana, es un defensor del libre mercado y del fortalecimiento del sector privado, en los últimos días ha reforzado sus propuestas, siendo una de sus principales banderas el incremento de la base tributaria de forma tal que piensa recaudar hasta 20 billones de pesos en los cuatro años de mandato de Duque.

En este orden de ideas cabe preguntarse el cómo, tanto el primero como el segundo, renovarían la forma de hacer política si los liderazgos son cuotas de las castas que vienen manejando a Colombia desde nuestro proceso de independencia.

Como consecuencia lógica de este cúmulo de personajes, Iván Duque refleja un gobierno que su mayor propósito principal al recobrar el poder político es poner en crisis al pueblo y las diferentes expresiones del movimiento social colombiano, pues busca recobrar el andamiaje de la supuesta seguridad democrática que desangro al país y privilegió a grandes sectores económicos, tanto de la política nacional como internacional.

Un último aspecto importante de mencionar es que, el manejo del poder tras el poder, se realizará a partir de otras figuras políticas del circulo cercano de Alvaro Uribe Velez, pues como se ha evidenciado Uribe logra controlar efectivamente el manejo de todas sus marionetas.

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1 Es importante recordar que dicho ministerio es el encargado de formular, diseñar y ejecutar las políticas de defensa y seguridad nacional, siendo quien se encarga de conducir la fuerza pública Colombiana.