Por: Caleidoscopio

En medio de la crisis que atraviesa el país y de la difícil situación económica y social que vivimos los colombianos y colombianas, termina en días pasados la agenda legislativa de este primer semestre. El saldo: Una evidente hipocresía por parte de los partidos de gobierno, que dicen públicamente una cosa pero votan otra y un paquete de leyes que desconoce las necesidades mas sentidas e inmediatas del pueblo.

Mientras el país estaba pasando por los días más álgidos de la movilización popular en el marco del paro nacional y luego del asesinato, por parte de paramilitares de Lucas Villa en Pereira, Ivan Duque hizo una declaración decretando MATRÍCULA CERO. Así, sin mas!. Lo que no contó en los medios que ese día hicieron una gran cubrimiento de la noticia, era que sólo sería por un semestre y que tendría un montón de limitantes y condicionamientos. Tambien ocultó Duque que ya había un proyecto de ley, promovido por partidos de oposición, con este fín. El día de debate y votación del proyecto de Ley, la bancada de Centro Democrático y sus aliados (partidos de gobierno: Cambio Radical, Liberales y Centro Democrático) VOTARON AMPLIAMENTE EN CONTRA DE DICHO PROYECTO ADUCIENDO FALTA DE PRESUPUESTO.

Otra situación similar, pero con el Jefe de Cambio Radical: Germán Vargas LLeras, se presentó en lo que respecta el proyecto de Ley que busca darle mayores poderes a la procuraduría y aumentar la nómina de éste ente de control. En su columna dominical Vargas Lleras, como bien lo sabe hacer, salió a criticar duramente el proyecto, incluso cuestionó la existencia de la Procuraduría, sin embargo fue el representante a la Cámara Cesar Lorduy, integrante de este partido, quien presentó la ponencia a favor de dicho proyecto. Para “sospresa” de Vargas Lleras SU PARTIDO VOTÓ A FAVOR DE ESTE PROYECTO DE LEY.

No se aprobó ni la renta básica (tan necesaria en pandemia), ni la matrícula cero, ni el pago a congresistas por asistir presencialmente a las sesiones, ni se aprobaron leyes para la protección del medio ambiente y la madre tierra (Ratificación de acuerdo de Escazú y ley antifraking). Aún así el discurso público de los líderes de partido de la oligarquía sigue manteniéndose en el argot de “la democracía, la defensa de los derechos, las oportunidades, la separación de poderes” y demás términos que terminan siendo palabras vacías a la hora de hacer un balance legislativo y compararlo con las necesidades mas sentidas e inmediatas de las y los colombianos.

Sí se aprobó la Reforma a la Justicia y la reforma a la Procuraduría, dos leyes que llaman la atención por su carácter burocrático, casi como presagio, podemos intuir que son mecanismos para engordar el clientelismo regional y la mermelada como forma oligárquica de hacer política en este país: el viejo truco de cambiar puestos por votos.

Lo que hay de fondo en el entramado clientelista que promueven estas leyes es la evidencia que, el poder legislativo está coptado por quienes buscan un beneficio económico y político propio. No es gratis, que en medio de la crisis de imagen y favorabilidad que tienen los partidos de gobierno y el gobierno mismo por la forma en la que a respondido a la pandemia, a la crisis social y económica, se hayan aprobado estas leyes, aún en medio de fuertes cuestionamientos en la opinión.

Qué se aprobó?

Dos de las leyes aprobadas evidencian lo anterior:

– La reforma a la Justicia
– La reforma al código disciplinario de la Procuraduría, que da nuevos poderes a la procuradora y amplia la nuevas facultades de la institución

Quiénes fueron los ponentes?

– La primera propuesta por el gobierno y el ministerio de Justicia.

– Respecto a la ampliación de facultades de la procurauría: Fue presentada por la actual Procuradora, Margarita Cabello. Fabio Amín (Partido Liberal) coordinador del ponente. (Este proyecto venía con mensaje de urgencia de la presidenciar a favor del proyecto)

Cómo se votó?

– Reforma a la justicia: Es un proyecto, que según el portal La Silla Vacía, tiene componentes gruesos de otros proyectos de ley presentados previamente en el gobierno de Duque: Partido de la U, congresistas del CD como Paloma Valencia, Liberales y Cambio Radical.

– Reforma al código disciplinario: Se aprobó con los votos de Centro Democrático, Conservadores, partidos cristianos, Cambio Radical y partido de La U.

Qué significan estas leyes?

1. Que ahora la procuraduría, tiene mega poderes: con sus nuevas funciones judiciales, puede fungir como investigador disciplinario y juez: con posibilidad de allanar, interceptar, inspeccionar. Un evidente exceso de poder.

2. Que hay una ampliación de nómina regional y provincial que implica un gran gasto presupuestal y más burocracia para el Estado y por ende cuotas políticas.

3. Que en este país la procuraduría viene fungiendo un papel inquisidor a la oposición y una actitud complaciente con la institucionalidad que la elige (el uribismo en este caso), prueba última de esto es el archivo de la investigación a militares por gastos, que acaba de anunciar Margarita Cabello.

4. Que la reforma a la justicia no soluciona, ni se preocupa por el problema grave de congestión judicial que hay en el país: miles de personas presas por años esperando que avancen las investigaciones, cárceles hacinadas en 200%, imposibilidad de la estructura judicial pública para asumir la carga laboral, pocas garantías laborales, etc. Sino que se centra en la creación de puestos, nombramientos locales y municipales en su mayoría nombramientos a dedo.

5. Que la reforma a la justicia (ARTÍCULO 67) quita requisitos (en caso de Fiscal: experiencia como abogado por más de 10 años) para Fiscal, Procurador, Defensor del Pueblo y Registrador, legitimando así la llegada a estos cargos de personas sin experiencia concreta en las funciones que deben asumir.

En conclusión se sigue por la senda de convertir a los entes de control del país en amigos y cómplices del gobierno de turno, constituidos por nombramientos a dedo que responden a favores políticos y que profundizan la falta de democracia, la impunidad ante las violaciones a los DDHH y la corrupción. No solo tenemos el caso de la procuraduría, ahí está también la Controlaría, la Defensoría del pueblo y la Fiscalía.