Siendo una hija de las luchas urbanas, la Comandante Paula dedicó su vida a trabajar sin tregua, enseñando y motivando a muchos hijos e hijas de las ciudades a no perder la esperanza y a sumarse a los esfuerzos por construir un mundo mejor.

Su alegría y temple fueron la combinación perfecta que enamoró a mujeres y hombres, quienes la conocimos con otros nombres en distintas ciudades. Hoy somos sus hijos y parte del Ejército de Liberación Nacional y entendemos su partida como la siembra de una semilla que se seguirá multiplicando y recorrerá las calles de nuestros barrios, de mano en mano, de voz en voz como un susurro que acompaña y abriga el corazón de los empobrecidos que no se rinden, que resisten y lucharán hasta que construyamos la Colombia que soñó y por la que dio su vida.

La Comandante Paula estuvo presente en el corazón de las y los asistentes al Pleno de la Dirección del Frente de Guerra Urbano Nacional; su ejemplo de vida nos estremece y convida a seguir firmes y alegres en el compromiso de luchar por justicia y dignidad para todos. Un pequeño homenaje fue dedicar este Pleno a su memoria.

COMDANDATE PAULA… PRESENTE, PRESENTE, PRESENTE.

HASTA CUANDO… HASTA SIEMPRE.