Editorial Revista Insurrección Nº 839

Comando Central (COCE)

Duque recorre el mundo hablando de paz y de proteger el medioambiente, pero en el país hace totalmente lo contrario, se encuentra “raspando la olla” entregando todo lo que puede a las multinacionales minero energéticas, protegido por el Narcoestado y su patrocinador Estados Unidos.

A pocos meses de expirar este tercer Gobierno de Uribe acelera la entrega a multinacionales minero energéticas, los bienes naturales propiedad de todos los colombianos violando abiertamente disposiciones legales, contando con que los entes judiciales y de control nunca les van a exigir responsabilidades; régimen mafioso que actúa como ‘matón de barrio’ que dice “lo hago ¿y qué?”, porque el largo brazo del imperio lo sostiene desde Washington; las últimas entregas que han hecho son:

1) La Resolución 110 de enero de este año del Ministerio de Ambiente dio vía libre para adelantar actividades de explotación minera en áreas protegidas o de Reserva Forestal.

2) La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), mediante la Resolución 0648 del mes pasado autorizó la puesta en marcha del Proyecto Kalé, para realizar perforaciones pilotos de Fracking, con lo que da inicio a explotación de hidrocarburos mediante la nociva técnica de fracturamiento hidráulico.

3) Las multinacionales del carbón en El Cerrejón, La Guajira, desviaron el arroyo Bruno causando grandes afecciones ambientales y violentando los derechos fundamentales de las comunidades Wayuú, luego la Corte Constitucional con la Sentencia SU-698 de 2017, “ampara los Derechos al agua, salud y seguridad alimentaria de más de 30 comunidades Wayuú, ante la amenaza de vulneración por el desvío del cauce del arroyo Bruno”; la semana pasada actuando ilegalmente el Gobiernoautorizó que el arroyo Bruno permanezca desviado por un canal artificial, para justificar la explotación de carbón en el cauce natural.

El régimen mafioso que feria bienes comunes colombianos comete el doble delito de entregar a intereses foráneos lo que es de la nación, además de dañar el medioambiente agravando el ecocidio que el sistema capitalista perpetra contra el planeta y las especies que lo habitamos, delitos que ejecutan movidos por la codicia de una minoría insaciable de riquezas. La rebelión de la gran mayoría contra la élite de saqueadores y depredadores es la única fuerza que va a frenarlos en su insania, y a permitir detener el ecocidio en curso, es la única opción que hoy tenemos, ya lo dijo Albert Camus: “la generosidad real hacia el futuro reside en dar todo en el presente”.

Revista completa: https://eln-voces.net/insurreccion-839/