Comando Central (COCE)

En su Saludo de Año Nuevo la Dirección Nacional del Ejército de Liberación Nacional rinde un homenaje a las históricas luchas que libró el pueblo colombiano en el año que termina, y convoca a darles continuidad con el mayor brío que les dará nuevos niveles de unidad popular.

Saludo de Año Nuevo:

Este 31 de diciembre cerramos un año signado por las extraordinarias jornadas del pueblo colombiano durante el estallido social que irrumpió el 28 de abril, prolongándose durante los tres meses siguientes, generando las mayores movilizaciones de los últimos 70 años, dando cuenta a la vez de la inconformidad con que ingresaremos al 2022 y anticipando a las aspiraciones de cambio que marcarán el año que viene.

La resistencia del pueblo colombiano y las luchas por los cambios se han fortalecido expresándose de maneras muy diversas, entre ellas la manifestación callejera, la concentración pacífica, los bloqueos, la lucha guerrillera, los espacios institucionales, los pliegos, la lucha electoral y otras más.

De otro lado, el Gobierno de Duque carente de estrategia de paz finaliza su mandato sin mostrar resultado alguno en la materia y el Conflicto Armado continúa agudizándose, al igual que el conflicto social.

Las grandes movilizaciones a la vez que expresaron mayor inconformidad, masividad y decisión de lucha, también dieron cuenta del declive del uribismo como la expresión más de derecha de las clases dominantes, y han obligado a otras fuerzas oligárquicas a pintarse como de centro y hablar de cambios así sea demagógicamente.

Todos estos son anticipos de los signos que se perfilan para el 2022, el que se anuncia como un año de nuevas y mayores conmociones sociales, de una intensa lucha política e ideológica y de una mayor presión hacia las transformaciones políticas y sociales.

Finalizamos este 2021 con la persistencia de grandes batallas sociales y políticas en todo el continente, con las banderas en alto de la Cuba revolucionaria, la resistencia de Venezuela, el triunfo electoral de una coalición de centro izquierda en Chile, el ascenso al Gobierno de fuerzas progresistas en Honduras y Perú, procesos que se suman al triunfo de sectores progresistas en años recientes en México, Argentina y Bolivia.

Este proceso democratizador también tiene altas probabilidades de proseguir en Brasil y en Colombia; proyectándose así en el continente una perspectiva de soberanía, de mejoras para las mayorías y de grandes batallas hacia los cambios revolucionarios.

En Colombia independiente de quien gane las elecciones el Gobierno que asuma debe ofrecer un camino de Solución Política con cambios para el país; si ella se sigue negando no hay otra opción que la continuidad del alzamiento armado y la sublevación popular.

Los súper poderes mundiales que se lucran con las Guerras sin fin y con el capitalismo depredador prosiguen su debilitamiento, en la medida que crecen las luchas contra el neofascismo, la desigualdad, el cambio climático y por la paz, potenciadas por las diversas fuerzas políticas y sociales que confluyen y se unen para avanzar en la ruta de la emancipación, la vida digna, la democracia y la justicia, en favor de la gran mayoría de la humanidad y del planeta.

En las batallas venideras seguirán presentes los luchadores que ofrendaron su vida por la liberación nacional y social, al igual que quienes son objeto de persecución, exilio y encarcelamiento.

Dirección Nacional

Ejército de Liberación Nacional

Montañas de Colombia

Diciembre 27 de 2021

INSURRECCIÓN