Por: Soledad Escobar

El Programa de Alimentación Escolar es uno de los temas que más da de que hablar en la vida política de Santander. Desde que se generó el contrato entre la Gobernación bajo la administración de Didier Tavera y la Cooperativa Sur Colombiana de Inversiones Ltda, esta sería la responsable de la alimentación escolar de más de 130 mil niños y niñas. Con el paso de los meses se han empezado a presentar un sin numero de inconsistencias en términos de la cobertura y cumplimiento por parte de la empresa contratista con la Gobernación de Santander.

Escandalo de la corrupción

La Cooperativa Sur Colombiana de Inversiones Ltda y ALFABA S.A (empresas que estaban constituidas con las mismas personas jurídicas) “ganaron” los diferentes procesos de licitación a nivel nacional, gracias al monopolio que sus dueños venían sosteniendo con las diferentes administraciones regionales, partiendo de las gabelas políticas que generan dichos contratos. Es por esto que estas dos empresas han ejecutado contratos durante ya varios años con programas del ICBF y como operadores del PAE en varios departamentos del país.

Germán Trujillo Manrique quien estaba detrás de todos los contratos elaborados por la Cooperativa Sur colombiana de Inversiones Ltda, fue el que se robó más de 35.700 millones de pesos de los recursos para el suministro de la alimentación de los niñas y niñas de los 82 municipios no certificados de Santander. Trujillo se ha caracterizado por volverse millonario de la noche a la mañana y ser quien poseía un sin numero de contratos con el ICBF para la alimentación de niños y ancianos. Germán es esposo de la exgobernadora del Huila, Cielo Gonzalez Villa quien también esta implicada en actos de corrupción durante su administración.

La cooperativa que estaba a cargo Germán Trujillo logró desviar los recursos públicos al contratar a proveedores ficticios del Tolima, Huila y el Meta, en donde los supuestos proveedores eran desde empresas de grúas que vendían tamales o empresas que ni siquiera existían. Esto con la finalidad de poder ir desviando los recursos para sus propios bolsillos, como también pasando facturas de compras de productos que nunca fueron utilizados para la producción de la comida.

Lo particular de este caso es que es la Gobernación de Santander a cargo de Didier Tavera son los que convocan, licitan y contratan con el oferente; a su vez el gobernador deja que su Secretaria de Educación Ana de Dios Tarazona (quien es cuota política directamente de Tavera) sea quien realiza todo el proceso de contratación sin ningún tipo de acompañamiento ni mecanismos de verificación para el debido cumplimiento de los requerimientos y exigencias del programa. Es por esto que Tarazona es una de las primeras implicadas en todo este proceso y quien se encuentra hoy capturada por los cargos de peculado por apropiación en favor de terceros y falsedad en documento publico.

Con el paso de los meses los incumplimientos e inconsistencias con la cooperativa se empezaron a manifestar. Los beneficiarios del programa fueron los primeros afectados por los actos delictivos de esta empresa, ya que ni un día del programa la totalidad de los estudiantes recibieron las raciones necesarias y aquellos que si recibieron algún tipo de alimento estos no cumplían con las especificaciones ni con el balance nutricional.

Situación actual

El PAE en Santander lentamente dejo de funcionar, las 135 mil raciones de alimentos que debían dar a los niños y niñas del departamento, nunca fueron entregadas a los miles de estudiantes que esperaban obtener su comida. Desde el mes de Agosto el PAE inició su ultimo declive y culminó el año escolar sin volver a repartir comida; la gobernacion de Tavera no supo afrontar esta situación, ha estado dando brincos entre cambios de Secretarios de Educación sin darle una verdadera solución a la gran problemática, y realizando licitaciones que no cumplen con los requisitos básicos, y sin nuevos oferentes que realicen esta labor el año próximo.

Es decir que los niños y las niñas para el próximo año cuando vuelvan a sus aulas de clases, volverán a estudiar aguantando hambre porque la gobernación de Santander no fue capaz de solucionar y asegurar la alimentación de todos estos niños y niñas comuneras.