Por: Nicolás Rodríguez Bautista

Las grandes empresas de comunicación fastidian con su cantaleta sobre los “vándalos”, como denominan a los manifestantes que se defienden del trato de Guerra que les propina el régimen, la cuestión es ¿quién es más salvaje y desalmado, el que agrede o el que se defiende?

Dicen los historiadores que hace más de 500 años llegó a América un numeroso grupo de extranjeros quienes buscando rutas para el comercio se encontraron con nuestro continente, estos conquistadores sometieron ‘a sangre y fuego’ a nuestros antepasados, quienes ofrecieron férrea resistencia a la brutalidad vandálica y desde entonces recurrieron a la rebelión, así en ese entonces no estuviera reconocida como un Derecho inalienable.

Los colonialistas convirtieron el territorio americano en codiciado botín al que saquearon sus riquezas, para ello inventaron las más ruines conductas vandálicas contra los americanos, al tiempo que destruyeron la cultura aborigen para imponer la foránea; cuando diezmaron por muerte y enfermedades a los indígenas trajeron esclavos desde los pueblos africanos, a quienes cazaron como animales con sevicia y vandalismo sin par.

1- Los Comuneros

Luego de tres siglos de la oscura noche de conquista y colonia tuvo lugar un levantamiento popular de características similares a las de este Paro Nacional, Tupac Amaruc lo inició y como hoy también se extendió por toda la cordillera de Los Andes; en la historia de Colombia quedó grabada esta Gesta de Los Comuneros por su valentía y por su doloroso final, los colonialistas respondieron con perfidia y brutalidad al despedazar a su líder José Antonio Galán, regar sus restos por la provincia sublevada, sembrar su casa con sal, maldecir su descendencia y desterrar a sus allegados a las selvas del Darién; terror que tampoco sofocó los reclamos por libertad y justicia, igual a lo que hoy ocurre en el terror que aplican con los tanques de Guerra, la policía militarizada y los escuadrones de matarifes denominados “gente de bien”.

2- Bolívar

Como hoy, en ese entonces la lucha continuó 4 décadas después con el surgimiento de otro movimiento rebelde liderado por el Libertador Simón Bolívar y un alto número de patriotas rebeldes, quienes realizaron la proeza de insurreccionar a los pueblos de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, hasta derrotar y expulsar al imperio español del suelo americano.

3- La Patria Boba inenarrable

Lograda la independencia un grupo de vándalos traicionó a los pueblos y a su Libertador, se confabuló con el naciente imperialismo norteamericano e inició a destruir la magistral obra de Bolívar; visionario como era, el Libertador sentenció: “los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad”.

Sobrevinieron un siglo de guerras intestinas que terminaron por despedazar lo que quedaba de la unidad nacional colombiana, mientras los vándalos se fueron apoderando del territorio y todos los bienes públicos los que asumieron como de su propiedad, condenando al pueblo al hambre y la ignorancia, maldición similar a la que sufre hoy.

4- Despojo extranjero continuado

Nuevas formas de vandalismo le impusieron a nuestro país porque sus grandes riquezas se las siguieron robando en barcos que al principio salían cargados de quina, café, maderas y después con nuestro petróleo.

Los vándalos vestidos de fino paño inglés refinaron cada vez más sus métodos de despojo a la nación, perpetrando el más grande de todos cuando en colusión con el imperialismo norteamericano cercenaron un brazo de Colombia, el que necesitaba Washington para tener un Canal interoceánico propio; para lograrlo tuvieron que pacificar la Guerra civil que se libraba porque atentaba contra su mezquino propósito, agresión que hoy llaman ‘balcanizar’, para decir que los imperialistas parten un país en pedazos para dominarlos mejor.

5- Bananos con sabor a sangre

Para abastecer los mercados gringos las riberas del río Magdalena reverdecieron con plantaciones de banano sostenidas con trabajo semiesclavo, hasta que el mismo pueblo -como el que ahora está en las calles-, no aguantó más y mientras reclamaba sus derechos lo masacraron en Ciénaga, Magdalena, un fatídico 6 de diciembre de 1928 por orden de unos vándalos gringos, ejecutada por unos serviles vándalos criollos; después vinieron otras sublevaciones similares que también fueron ahogadas en sangre dejando un saldo de millares de víctimas humildes.

6- Llegó el líder

Las anteriores luchas germinaron en unas nuevas y con ellas surgió Jorge Eliécer Gaitán, el líder popular que representaba al pueblo en su sed de transformaciones profundas, y como siempre los vándalos en el poder lo comprendieron y asociados con sus amos del norte lo asesinaron otro fatídico día, el 9 de abril de 1948; los humildes -como hoy-, se sublevaron pero de nuevo los acallaron con metralla, años después quienes se alzaron en armas fueron engañados con una falsa amnistía,  cuando entregaron las armas los asesinaron y a los que se resistieron los ‘cazaron como a fieras’ dicen los historiadores, ¿acaso encuentran alguna diferencia con el presente?

Al finalizar la década de los años cincuenta del pasado siglo crearon un Frente Nacional de los vándalos en el poder, que convertido en Partido único selló su unidad mientras ilegalizó y criminalizó al resto de los partidos no oligárquicos; ¿el parecido con lo que hoy ocurre será una simple coincidencia?; por su parte el pueblo ha aprendido que los vándalos en el poder solo escuchan con la fuerza de la lucha y la unión, sostenidas en la justeza de los propósitos de lograr vida digna para el pueblo y la nación.